
El tapial es un tipo de muro de tierra prensada que a veces se enlucía. La tierra debe ser humedecida y posteriormente prensada con piedra y pajas encajadas en un marco que se retiraba cuando el muro había secado.
Las adobas o adobes son piezas de barro amasado con paja, a las que se da forma en un molde y se dejan secar al sol. Servían para construir muros y tabiques delgados, aunque dada su fragilidad ante el clima (pues es barro secado) estos muros se enlucían con mortero de cal y yeso.
El barro o arcilla mezclado con agua servía para la fabricación de tejas. Una vez obtenida una mezcla bien trabajada se vertía sobre moldes para dar la forma cóncava y posteriormente se cocían en un horno fabricado al efecto. De esta producción se encargaba un oficio tradicional, el tejero.
Muchos de los muros de Lagata fueron construidos con piedra, aunque la falta de canteras y de piedra de calidad y la abundancia de bolos o piedras hizo que se convirtiesen en material principal de construcción. Posteriormente estos muros se enlucían y al interior de las casas se blanqueaban con cal, oficio desempeñado por el blanqueador.
El yeso, muy abundante en toda la zona, servía como argamasa de construcción (a veces para darle mayor dureza mezclado con cal); el más fino y blanco era usado para enlucir paredes, techos y suelos